Nosotros

El Mandarino

Una tradición centenaria

Enclavado en las sinuosas montañas de la Cordillera Oriental colombiana, en el departamento de Santander, justo en la provincia del Cacique Guanentá, se halla el municipio de Ocamonte, custodiado por el río Fonce y el majestuoso Cerro de La Jabonera. Sus gentes, dedicadas a las actividades silvestres, al trabajo de la tierra y la cría de animales, consagran sus vidas a las labores diarias que exige el mundo rural. En épocas pretéritas, el cultivo del maíz y el algodón representaban el corazón productivo de los pueblos andinos. Con la llegada de los españoles, el café y la caña de azúcar se hicieron las siembras por excelencia. Ocamonte, llamado “El Pueblo Dulce de Santander” sobresale en la región por sus cultivos y la producción de panela artesanal y café. Oficios llevados a cabo durante el curso de una herencia familiar que tiene en la Finca la Laja y el Trapiche El Mandarino una tradición centenaria.

Conoce a

Los Herederos del Sabor

Don Ariosto Arenas Silva y doña Zoraida Mejía Castillo, y sus hijas, Mónica Arenas Mejía y Leidy Arenas Mejía, conjugan en su historia de vida dedicada a la elaboración de panela y al cultivo de la caña y el café, el amor por las bondades y dones de la tierra fértil Ocamontana. Doña Zoraida Mejía Castillo hija de doña Delia Castillo Murillo y don José Ángel Mejía Bueno, creció en una familia numerosa, siendo la onceava nacida, en medio del trabajo agrícola llevado a cabo por los suyos. Sus abuelos maternos, doña Consolación Murillo y don Marco Antonio Castillo, y sus paternos, doña Obdulia Bueno y Don Campo Elías Mejía, heredaron a sus padres los saberes agrícolas y de la cría de animales, saberes que, a su vez, le heredaron y las técnicas para cultivar y cosechar con éxito los frutos de la tierra. Sucesión que ha transcurrido sin interrupción, al menos desde finales del siglo XIX y comienzos del XX.

Don Ariosto Arenas Mejía, de modo coincidente, es el hijo onceavo nacido, también de familia cultivadora ocamontana. Sus padres, doña Hermencia Silva Arenas y don José María Arenas Arenas, heredaron el universo y el oficio cañero y trapichero a sus hijos; oficio que del mismo modo ya realizaban sus abuelos maternos, doña María Antonia Arenas y don Luis Silva, y también sus abuelos paternos, Doña Margarita Arenas y Don José Arenas, quienes provienen del territorio y lo han habitado desde tiempos anteriores al mestizaje.

Juntos, hoy, acompañados de sus hijas, justo en este instante, van renovando la jornada y la molienda, preparando la labor, animándola y llevándola a cabo, preservando la herencia tradicional que bombea el corazón de la tierra santandereana. En cada fruto maduro, se condensan los jugos y las mieles llenas de vida y energía. Las mujeres y los hombres de Ocamonte beben aguapanela y café. Mientras van adelantando la faena, un turpial canta su hermosa melodía a los bosques y a la existencia.

Somos parte de una tradición campesina centenaria de más de dos siglos, nacida en Ocamonte, Santander,

Somos herederos del auténtico sabor del campo.

Misión

Somos herederos de una tradición campesina centenaria en Ocamonte, Santander, somos los herederos del sabor del campo, nos dedicamos a sembrar, cosechar y elaborar los alimentos más presentes en toda la gastronomía colombiana. Manteniendo su carácter, de principio a fin del proceso, de ser 100% naturales, de elaboración artesanal. Preservar las tradiciones, las comunidades y el territorio, garantizando el cuidado de la naturaleza y el equilibrio ambiental, son las bases de nuestro propósito

Visión

Mantener y preservar la tradición campesina creando un puente emocional entre tradición regional y economía familiar. Del mismo modo esperamos sembrar desde el presente las semillas que germinaran en el futuro, trayendo beneficios y prosperidad para las comunidades rurales. Hacer de nuestros alimentos un signo y un símbolo de la gastronomía colombiana, tradicional, criolla, campesina y universal. Tejer lazos de confianza y lograr éxito en los mercados local, nacional e internacional. Cumplir con todas las exigencias legales, sanitarias y comerciales para posicionarnos como una de las más confiables empresas de alimentos.